Artículos del boletín

El 13 de diciembre de 2004 el Congreso paraguayo aprobó la Ley Nº 2524 “De prohibición en la Región Oriental de las Actividades de Transformación y Conversión de Superficies con Cobertura Boscosa”. La misma fue conocida posteriormente como la Ley de Deforestación Cero.
En Perú, los departamentos donde prevalece la minería ostentan los más altos niveles de pobreza del país. Tal es el caso de Cajamarca, donde está ubicada la Minera Yanacocha --51.35% de cuyas acciones las posee la transnacional estadounidense Newmont Mining Corporation, 43.65% el grupo nacional Benavides y el 5% la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial.
El Foro Social Mundial no es un espacio para soñar sino un lugar para compartir ideas sobre la forma de hacer realidad una aspiración común. El mensaje es claro: otro mundo ES posible. ¿Qué mundo? Un mundo donde prevalezca la justicia social, donde la paz sea una realidad, donde se respete la naturaleza, donde las personas interactúen como iguales.
Un conjunto de participantes del Foro Social Mundial 2004 realizado en Mumbai, considerando que los asuntos relacionados con los bosques son en esencia sociales y políticos y que las comunidades de los bosques se ven cada vez más afectadas por la globalización (y las nuevas formas de liberalización económica y del comercio que ésta conlleva), acordaron en la necesidad de crear un movimiento mundial para garantizar la conservación de los bosques y los derechos de los pueblos sobre los mismos.
En un mundo cada vez más fragmentado y especializado, muchas veces las respuestas sociales y de resistencia se han dado forzadamente también de manera fragmentada y especializada. Son numerosas las organizaciones sociales que se dedican a un tema, alejándose muchas veces del todo.
El Grupo de Durban es una coalición de ONGs, activistas sociales y ambientales, comunidades, académicos, científicos y economistas de todo el mundo preocupados por el cambio climático, que hacen un llamado a un movimiento mundial de base contra el cambio climático. El grupo denuncia el equivocado enfoque actual de las negociaciones internacionales y sostiene que el mismo debe ser contrarrestado a través de la participación activa de un movimiento mundial de pueblos del Norte y del Sur para retomar el clima en nuestras manos.
La ingeniería forestal tuvo sus orígenes en Alemania, a fines del siglo XVIII, y ofrece el ejemplo más claro de la forma en que los bosques fueron sustraídos de las economías rurales locales y rediseñados para servir a las necesidades de una economía estatal en vías de industrialización.
La Red Latinoamericana contra los Monocultivos de Árboles (RECOMA) es una red descentralizada de organizaciones de todos los países de la región, que tiene como objetivo fundamental la coordinación de actividades para resistir la expansión de monocultivos de árboles a gran escala en la región, ya sean estos para la producción de madera y celulosa, para la producción de aceite de palma o para oficiar como "sumideros de carbono".
Miles de personas de todo el mundo se preparan a partir este mes hacia Porto Alegre, Brasil, para asistir al Quinto Foro Social Mundial. Si bien muchas tal vez tengan agendas muy específicas, todas comparten el objetivo común de trabajar juntas en la tarea de construir otro mundo posible.
En general las comunidades locales perciben el manejo de los bosques como un asunto público. Y sin embargo, en el hogar, el dominio público y las inversiones son competencia de los hombres, puesto que las mujeres son responsables de los asuntos "privados", domésticos. A causa de su papel decisorio en la seguridad alimentaria del hogar, son las mujeres las más afectadas por las disrupciones en la disponibilidad de los alimentos y el acceso a los mismos.
El 13 de noviembre de 2004 una amplia alianza de organizaciones que trabajan en temas de medio ambiente, desarrollo y derechos humanos indígenas organizó un "Foro de los bosques" en Kinshasa con el fin de fortalecer la lucha contra el aumento del madereo industrial en los bosques tropicales de la RDC y por el respeto a los derechos de la población local. (ver boletín 80 del WRM )
Mirar las estadísticas de Swazilandia es una experiencia deprimente. El desempleo se sitúa en el 40 por ciento. Más de dos tercios de los habitantes de Swazilandia viven con un ingreso de menos de US$ 1 por día. Cerca de un tercio de la población de Swazilandia depende de la ayuda alimentaria para vivir. Casi el 40 por ciento de la población está infectada con el VIH, una de las tasas más elevadas del mundo. La esperanza de vida ha caído a 33 años para los hombres y 35 para las mujeres.