Artículos del boletín

Fenómenos como el desposeimiento, la deforestación y la contaminación producidos por la industria de la celulosa y el papel están vinculados a una dinámica de escala en permanente crecimiento y a la concentración e intensidad de capital que ha caracterizado a la industria desde la Revolución Industrial.
En función de su escala extremadamente grande, las fábricas de celulosa necesitan simplificar bajo una autoridad central no solamente los paisajes, la diversidad biológica y la diversidad genética, sino también los sistemas políticos. El enorme tamaño de las fábricas y de los paisajes que reorganizan a su alrededor implica que para sobrevivir tienen la necesidad de permanentemente atraer subsidios, estimular la demanda y, sobre todo, controlar la resistencia que les presenta tanto la gente común como el propio ambiente.
Ashis Nandy, el psicólogo y crítico social indio, definió en una oportunidad al progreso como “crecimiento en la conciencia de la opresión”.
El escenario actual, en el que la mayoría de los países se han convertido en meros mercados para un grupo crecientemente reducido de poderosas empresas que se los reparten y mantienen una red de vinculaciones comerciales --para las cuales desean cada vez más “vía libre”--, se ha fabricado también con lenguaje y la introducción de conceptos que se imponen como verdades.
Fabricar limpio y blanco papel con árboles es un asunto sucio. Para fabricar celulosa kraft blanqueada, los árboles son convertidos en pequeñas astillas, éstas se cuecen a alta presión, se lavan y después se blanquean. En el proceso de cocción se utilizan sustancias químicas tóxicas para extraer la lignina, una sustancia que mantiene unidas las células de la madera y que otorga fortaleza a los árboles. Como la lignina da al papel un color amarillento, toda la lignina remanente se debe blanquear.
Se realizó en Ginebra la cuarta sesión del Foro de las Naciones Unidas sobre Bosques (UNFF, por su sigla en inglés). Los delegados gubernamentales pasaron dos semanas pretendiendo analizar los problemas que afectan a los bosques, pero la verdad es que las pocas cosas que sucedieron y merecen ser mencionadas, ocurrieron fuera de los salones donde tuvieron lugar las reuniones oficiales (ver la sección sobre el UNFF más adelante).
Desde 1990, compañías madereras, grupos rebeldes, redes delictivas, varios gobiernos interinos y el régimen del ex presidente Charles Taylor han actuado en connivencia para saquear los recursos naturales de Liberia. Durante este período el sector de la madera fue testigo de una plétora de actividades y prácticas ilegales. Las compañías madereras operaron en territorios manejados por los rebeldes sin que se aplicara ningún tipo de regulación de la Autoridad Forestal; ninguno de los ingresos generados durante este período benefició al pueblo liberiano.
Cuando el Secretario de Estado Colin Powell presentó los informes del Departamento de Estado sobre los derechos humanos en los distintos países correspondientes al 2003, obviamente tenía la esperanza de que el escándalo de la tortura sistemática de los prisioneros iraquíes perpetrada por las fuerzas estadounidenses nunca saliera a la luz. "El Presidente Bush considera la defensa y el fomento de los derechos humanos una vocación especial de los Estados Unidos", afirmó Powell en su discurso.
El gobierno vietnamita respondió en forma brutal a las manifestaciones pacíficas realizadas por los Pueblos indígenas en las tierras altas de la región central de Vietnam en abril. La policía utilizó gases lacrimógenos, porras eléctricas y cañones lanza agua para evitar que los manifestantes entraran en Buon Ma Thuot, capital de la provincia de Dak Lak. La policía tuvo la ayuda de hombres armados con barras de metal, palas y machetes. La represión dejó como saldo al menos diez personas muertas y cientos de heridos.
El 17 de Abril, más de 400 soldados de las fuerzas especiales del ejército ecuatoriano ingresaron al Destacamento Tigre, ubicado en la frontera sudeste con Perú, en la provincia de Pastaza, supuestamente para “capturar, neutralizar y aniquilar a dos columnas guerrilleras” detectadas en la zona. Este territorio pertenece a la comunidad Kichwa Yana Yaku, sede de la Organización de los Pueblos Indígenas del Pastaza (OPIP), a la cual también ocuparon sorpresivamente 80 militares en la misma fecha, acusándola de ser el “eje de apoyo logístico” de supuestos grupos subversivos.
Acabamos de recibir la excelente noticia de que el viernes 21 de mayo Floresmilo Villalta recobró su libertad y de inmediato viajó a la comunidad de Las Golondrinas a reunirse con su familia y amigos. Representantes de la organización ecuatoriana Acción Ecológica nos hicieron saber su agradecimiento, en nombre de Floresmilo, por la "increíble respuesta" ante la campaña internacional organizada en favor de este campesino de 63 años de edad, cuyo único "delito" fue pretender defender los bosques de su región de la explotación maderera de la poderosa empresa BOTROSA.
Los Twa fueron los primeros habitantes de los bosques ecuatoriales de la región de los Grandes Lagos. Originalmente eran un pueblo de los bosques de gran altitud, que habitaba las montañas del área de Albertine Rift en África Central y se especializaban en la caza y la recolección. Actualmente, los Twa de la región de los Grandes Lagos de África Central viven en Burundi, el este de la República Democrática del Congo (RDC), Ruanda y el suroeste de Uganda.