Artículos del boletín

Pachamama es un término quechua, que básicamente significa Madre Tierra. Los Quechua, un pueblo indígena que habita en una extensa zona de los Andes, creen que la Tierra es una madre que vela por sus habitantes como si fueran sus hijos.
El 16 de octubre de 2003, Irene Fernández, Directora de Tenaganita (una organización no gubernamental de mujeres con sede en Kuala Lumpur, Malasia) fue sentenciada a 12 meses de prisión por el Tribunal de Magistrados debido a la publicación del Informe "Abuso, tortura y tratamiento inhumano de los trabajadores inmigrantes en campos de detención". El informe había sido finalizado y enviado a las autoridades pertinentes en agosto de 1995.
El papel de los pueblos indígenas y los sistemas de conocimiento tradicional en la conservación de la biodiversidad es un hecho tan conocido que no necesita mayor fundamentación. Sin embargo, el papel particular que desempeñan la mujeres es menos reconocido, e incluso en los casos en que ese reconocimiento se produce, no es acompañado por la provisión correspondiente de espacio para participar en las respectivas plataformas de discusión y toma de decisiones, especialmente en los procesos dominantes.
En Indonesia, la región occidental de Java -Halimun- es bien conocida por su alta diversidad biológica y su riqueza cultural. En términos de sistemas de manejo comunitario de recursos del bosque, los pobladores indígenas y la población local de Halimun poseen siglos de agricultura y conocimiento sobre los bosques tropicales. Utilizan el bosque y la tierra circundantes para varios modelos de agricultura migratoria, arrozales, huertos, huertos con mezcla de árboles y varios tipos de bosques. Estos modelos son manejados por hombres y mujeres como un sistema único integrado.
El Centro de Investigación Forestal Internacional (Center for International Forestry Research) ha aplicado un programa denominado “Manejo colaborativo adaptativo de los bosques” (ACM, por su acrónimo en inglés) durante más de cinco años. En el momento de mayor extensión del programa, trabajamos en 11 países (Nepal, Indonesia, Filipinas, Kirguizstán, Malawi, Camerún, Zimbabwe, Ghana, Madagascar, Bolivia y Brasil); actualmente continuamos trabajando en ocho de estos países.
En el marco de la Red de Plantas Medicinales de América del Sur, el Centro de Estudios Uruguayo de Tecnologías Apropiadas está coordinando en Uruguay un trabajo colectivo de recuperación de saberes populares y tradicionales en torno al uso de plantas como medicina y alimento.
El análisis del cambio climático ha sido hasta ahora dirigido por la ciencia, y presentado en términos de gases de efecto invernadero y emisiones. Si bien los análisis científicos siguen siendo fundamentales, es necesario tomar en cuenta los imperativos sociales. Aunque no hay vínculos directos obvios entre el cambio climático y las mujeres, los potenciales impactos del cambio climático en términos de vulnerabilidad socioeconómica y adaptación colocan a la mujer en una posición especial.
La invisibilidad de las mujeres es probablemente mayor en las plantaciones de árboles que en cualquier otro lugar. Es muy raro ver alguna mujer trabajando entre las interminables filas de eucaliptos o pinos. No obstante, las plantaciones sí son muy visibles para las mujeres, que en los hechos sufren sus impactos de diversas formas.
La deforestación se percibe comúnmente como un problema ambiental que tiene como resultado la pérdida de biodiversidad y que provoca impactos sobre los recursos hídricos y el suelo. Sin embargo, esto es solo parte del problema.
En enero de 1998, y coincidente con la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos --la pequeña y lujosa estación de esquí en Suiza que da nombre a dicho evento-- 192 organizaciones de 54 países, congregadas en la Acción Global de los Pueblos, lanzaron una “Declaración contra los Globalizadores de la Miseria”.
El mundo tiene una Convención sobre Cambio Climático desde 1992. La firma y ratificación de esta convención implica obligaciones, tanto legales como morales. La mayoría de los gobiernos ya la han ratificado. Sin embardo, luego de todos estos años, los gobiernos tienen poco que mostrar en materia de resultados, excepto las toneladas de papel utilizadas en interminables negociaciones.
Los "pigmeos", con una población estimada generalmente en unas 100.000 personas en Camerún, son el pueblo de los bosques más conocido y vulnerable de África. Su estilo de vida está estrechamente ligado al bosque, del cual obtienen su comida (carne, frutas, miel, raíces, etc.) y los productos de medicina tradicional, campo en el que son conocidos como grandes expertos. El bosque es su hábitat natural, en el que siguen siendo mayoritariamente nómades.