Durante la década de 1950, cuando el país se encontraba todavía bajo el dominio francés, en Camerún se llevaron a cabo una serie de programas de plantaciones forestales, aduciendo la finalidad de contrarrestar el proceso de destrucción que afectaba a sus ricas selvas. Como consecuencia se instalaron unas 40.000 hectáreas de plantaciones en un lapso de 50 años, 25.000 de las cuales en zonas que habían estado ocupadas por una densa selva y las restantes 15.000 hectáreas en zona de sabana.
Artículos del boletín
El territorio de Tanzania comprende una gran variedad de paisajes, como montañas, sabanas, matorrales y bosques. Alrededor de 53.000 km2 de su área están ocupados por lagos, siendo el mayor el Lago Victoria. Con una superficie de 69.490 km2 el Lago Victoria es el segundo más grande del mundo. Constituye un recurso esencial para la vida de la región, que tiene una de las densidades poblacionales más altas de Africa. La agricultura, la pesca y la construcción de embarcaciones son las actividades económicas más significativas que dependen directamente del lago.
Como muchos otros países del Sur, Costa Rica está enfrentando el problema de la expansión de los monocultivos forestales. Especialmente en la Región de Huetar Norte, el establecimiento de plantaciones industriales ha sido un completo fracaso durante los últimos veinte años. Tras haberse gastado U$S 10 millones en estos programas, hoy en día más del 70% de las plantaciones se encuentran en mal estado y su nivel de producción ha sido mucho más bajo del esperado.
Los principales rubros de exportación de Gabón son el petróleo y la madera rolliza. Ambas actividades contribuyen al calentamiento global. Mientras que la exportación de petróleo resulta en emisiones de combustibles fósiles fuera del país, la de madera rolliza implica emisiones de carbono tanto en el país como en el exterior, mediante la liberación del carbono almacenado en la biomasa forestal. ¿Significa ello que Gabón --así como otros países del Sur en condiciones similares-- debe ser responsabilizado por el cambio climático?
Al tiempo que la ingeniería genética aplicada a la producción de alimentos está provocando preocupación entre los consumidores y los ciudadanos, y muchos científicos expresan sus dudas y críticas en relación con la misma, transnacionales de la alimentación, la forestación y la energía se han reunido para desarrollar árboles genéticamente modificados, que se espera puedan crecer más rápido o contener componentes deseados por la industria (ver boletines 26 y 27 del WRM).
La siguiente declaración, suscrita por un grupo internacional de ciudadanos del Sur y del Norte para la COP6, hace hincapié en la necesidad de un acuerdo efectivo y justo para proteger el clima del planeta y entre otras cosas expresa que:
- los países industrializados pueden y deben reducir sus emisiones según lo acordado en Rio en 1992;
- la reducción de emisiones habrá de dar lugar a las innovaciones necesarias para lograr el desarrollo sustentable tanto en el Norte como en el Sur;
- ningún ciudadano tiene más derecho a contaminar que otro;
Delegados gubernamentales de todo el mundo se reunieron este mes en Lyon, Francia, en una Conferencia Preparatoria previa a la Conferencia de las Partes de la Convención sobre Cambio Climático a realizarse en noviembre próximo en La Haya, Holanda.
En julio pasado el gobierno de Gabón, empresas madereras que operan en el país y algunos grupos ambientalistas --entre ellos el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF)-- alcanzaron un acuerdo para mantener la Reserva de Lope fuera del alcance del madereo comercial.
Se estima que en las costas de Kenia yace más del 10% de los depósitos inexplotados de titanio en el mundo. Este metal es utilizado para la industria de los pigmentos, así como para la fabricación de muchos objetos de la vida moderna. A través de una perforación realizada recientemente en la zona de Kwale se descubrió una reserva de 150 millones de toneladas de arena conteniendo rutilo, ilmenita y zircón, minerales utilizados para la obtención de titanio.
Los pueblos indígenas de la región rica en petróleo del Delta del Niger siguen sufriendo la degradación ambiental, la pobreza y la violencia provocada por las empresas petroleras que operan en la zona. Los responsables del actual estado de cosas son las propias empresas, junto a los gobiernos de Nigeria y de los países del Norte.
Mucho se ha difundido la imagen del último árbol en una región seca del Africa, siendo cortado por un campesino pobre, responsable último de la destrucción ambiental. No obstante, esta imagen se basa más en propaganda que en evidencia empírica. Por un lado, los datos confiables sobre recursos ambientales claves en ese continente son escasos.
La corporación UPM-Kymmene --una de las empresas de fabricación de productos forestales y papel más grande del mundo, con plantas en 15 países--, el grupo APRIL (Asia Pacific Resources International Holdings Ltd.) y la mayoría de los accionistas de APRIL firmaron recientemente un acuerdo para vender el 51% de la parte de APRIL en la fábrica de papel de Changshu (China) a UPM-Kymmene. El valor de la transacción es de U$S 150 millones. Como consecuencia del acuerdo, UPM-Kymmene --con sede en Finlandia-- será de ahora en adelante el único dueño de la planta de Changshu.